
Los anuncios de Google me gustan cada vez más.
"aunque sea una crítica social aceptada el hablar de la parapsicología como pseudociencia, no lo es el decir que son vulgares estafadores, porque socialmente estas expresiones son ofensivas y menoscaban y quebrantan la fama y prestigio de la persona a la que van dirigidas".Y parece que lo dijo sin torcer el gesto y sin que se le escapase la risa. La fama y prestigio de unos que montan un circo en el que pretenden que pueden comunicarse con los espíritus de los muertos, una práctica (en su variedad médium modernista) con la que se lleva embaucando a la gente durante más de un siglo.
(copiado de Amazings)
Manifiesto por una Universidad libre de pseudociencia y oscurantismo
Ante la cada vez más abundante proliferación de conferencias, cursos, seminarios y todo tipo de actividades que diferentes corrientes pseudocientíficas están desarrollando dentro del marco de las universidades españolas y latinoamericanas, tendencia que cristaliza en la reciente creación de una Cátedra de Investigación sobre Homeopatía en la Universidad de Zaragoza, los abajo firmantes (científicos, profesores, alumnos y ciudadanos en general) nos vemos en la necesidad de manifestar lo siguiente:
La colaboración entre la Universidad y la Empresa, así como con otros organismos y agentes sociales es enriquecedora, productiva y debe ser considerada como una de las prioridades de la política universitaria. Los acuerdos y contratos para la transferencia de resultados de la investigación a la empresa privada pueden representar una importante fuente de financiación para las universidades públicas; los cuales, desarrollados convenientemente, permiten una mayor productividad científica y la optimización de las aplicaciones de tal actividad. Sin embargo, creemos que no es justificable que la Universidad busque vías de financiación a cualquier precio, y aún menos si con ello pervierte su filosofía y fines fundamentales.
La Universidad Pública, como cualquier otro organismo de la administración, debe estar al servicio del ciudadano, manteniendo un contacto permanente con la sociedad de la que forma parte, mediante una comunicación constante que permita la sintonía entre el mundo universitario y las necesidades sociales. Para cumplir estos objetivos, la Universidad debe ser un adalid en lo referente a innovación y a exploración de nuevos caminos para el conocimiento. La Universidad nunca debe ser una estatua, sino una animación en constante movimiento.
No es posible entender la función investigadora y el compromiso social de la Universidad sin la imbricación con su papel fundamental en la formación de ciudadanos libres, capaces de enfrentarse al mundo mediante una mentalidad crítica que les permita escapar de las cadenas de la irracionalidad, la superstición y la ignorancia. Esta función docente, completamente consustancial a la institución universitaria, va más allá de las aulas, al representar la Universidad un referente en cuanto a conocimiento y racionalidad para toda la sociedad.
En este sentido, la Universidad juega un papel muy importante ante el avance que en la sociedad contemporánea están teniendo determinadas corrientes anticientíficas y antirracionales, que pueden suponer un significativo retroceso hacia el oscurantismo y la superstición, algo que se encuentra en el polo opuesto de los objetivos universitarios. Nos preocupa, como universitarios y como ciudadanos, que bien entrado el siglo XXI cada vez prolifere un mayor número de terapias más próximas a la magia que a la medicina, en muchas ocasiones amparadas por instituciones y empresas médicas profesionales; nos preocupa que presidentes de gobierno consulten astrólogos; que pulseras mágicas declaradas oficialmente fraudulentas sean portadas por ministros de sanidad y constituyan el regalo más vendido de las últimas navidades; que cada vez haya más ciudadanos que crean firmemente que las vacunas son tóxicas y nefastas para la salud; que aumente el número de enfermos que abandonan el tratamiento médico para abrazar alternativas esotéricas; nos preocupa muy seriamente que gran parte de la población vuelva a confiar más en los curanderos que en la medicina científica.
Nos preocupa que la Universidad pueda convertirse en un mercadillo que de cabida a cualquier alternativa irracional al conocimiento científico. Sólo una mal entendida apertura de mentalidad puede justificar que se enseñe alquimia en las Facultades de Química, ufología en las de Física o el diluvio universal en las de Historia. Ofrecer el foro universitario a las pseudociencias, en igualdad de condiciones con el conocimiento racional, no se traduce en ningún enriquecimiento cultural, sino en una validación universitaria de la superstición y la charlatanería. Difícilmente podremos educar a nuestros hijos sobre la inexistencia de bases empíricas en la predicción astrológica si van a encontrar en el campus universitario cursos de postgrado en astrología.
Reza una de las máximas en ciencia que la razón no debe aceptar algo como cierto sólo porque lo afirme mucha gente o porque lo suscriban personajes importantes, y que siempre es necesario detenerse ante cualquier afirmación y dudar sobre si es o no cierta. Esto obliga a actuar mucho más despacio, a sopesar cuidadosamente las opciones, a avanzar con cautela ante cualquier tipo de propuesta. Y esta es una de las cosas que creemos firmemente que debe enseñarse en las universidades.
Por todo ello, nos preocupa que la Universidad de cabida a cursos sobre acupuntura, a conferencias sobre creacionismo, a seminarios sobre astrología y a cátedras sobre homeopatía. Nos preocupa especialmente si no se enfocan como un debate crítico y un análisis racional, sino con un presupuesto de funcionalidad y validación científica de los que no sólo carecen, sino que están en frontal oposición al espíritu crítico universitario.
En el caso concreto de la homeopatía, aunque de igual aplicación para el resto de pseudociencias, no se ha demostrado científicamente ni su fundamento teórico (que contradice nuestros conocimientos sobre química y medicina más elementales), ni su efectividad más allá de un placebo. Décadas atrás, se destinaron importantes estudios a buscar una posible base en los postulados homeopáticos, los cuales no han variado significativamente en doscientos años, base que jamás se encontró.
Nos resulta extremadamente paradójico que mientras gobiernos europeos retiran fondos y apoyos estatales a la práctica homeopática, en España se instauren cátedras dentro de las universidades públicas. El aval que esto supone, sitúa a la homeopatía, a la astrología o al espiritismo dentro de la categoría de disciplinas universitarias; máxime cuando no nos encontramos exclusivamente ante una actividad de investigación sobre un fenómeno dudoso, sino ante una institucionalización dirigida a la formación y divulgación de estos postulados.
Consideramos por último, que si bien está justificado profundizar y destinar fondos a cualquier aspecto que pueda ser investigado, la especial situación económica actual convierte la inversión de esfuerzo y medios en este tipo de disciplinas totalmente desacreditadas en un acto de puro despilfarro de recursos, que podrían emplearse en líneas de investigación y docencia muchísimo más prioritarias.
Las personas que desde distintos estamentos y colectivos de la sociedad suscribimos este manifiesto, deseamos llamar la atención sobre este importante aspecto al conjunto de la población y, especialmente, a las autoridades académicas y gubernativas, confiando en que la razón acabe imponiéndose sobre la superstición y el oscurantismo.
Sin Edwards no existirían congeladores en todo el mundo llenos de embriones que en el mejor de los casos van a ser trasladados a úteros, pero lo más probable es que sean abandonados o mueran. De ese problema es responsable el recién premiado con el Nobel.Brillante exposición, cuya reducción al absurdo nos lleva a considerar a muchos otros premios Nobel (incluyendo al propio Nobel) responsables de la muerte de millones de seres humanos, por la utilización de sus inventos o descubrimientos en guerras y crímenes. Oiga, ¿y de la mitad de los ovocitos fecundados de forma natural que mueren, o del 20% de los embriones resultantes que abortan espontáneamente en los primeros 5 meses del embarazo no hablamos? Entiendo que sea una cuestión incómoda, ya que implica que el diseñador del sistema reproductor humano es el mayor abortista —ergo, asesino de niños-menos-protegidos-que-linces— de la historia.
La fecundación extra corpórea infringe la barrera para la tutela de la dignidad humana(Es por ello que la mayoría de los peces y anfibios no tienen dignidad)
Estimado Sr. Rector:
Ayer me llegó la información de que una denominada Sociedad Española de Astrología (SEA) va a realizar unas jornadas astrológicas el próximo fin de semana en locales cedidos por la Universidad de Alicante.
Me resulta sorprendente que una Universidad del prestigio de la que Usted dirige acoja en su seno unas actividades anticientíficas cuando no fraudulentas. La presencia de esta sociedad de charlatanes en la Universidad de Alicante genera desconcierto en la propia sociedad alicantina ya que mete en un “totus revolotum”, bajo el amparo universitario, a mercadería charlatana con ciencia.
La Universidad de Alicante tiene un jóven, potente y dinámico grupo de investigación astronómica que se apoya en la experiencia de otros astronómos más veteranos que fundaron el equipo. Es un verdadero jarro de agua fría para la labor seria, callada y constante de estos científicos que la universidad donde trabajan acoja este tipo de eventos.
Me consta, porque lo conozco desde hace muchos, el importante trabajo realizada por el nutrido grupo de astrónomos aficionados de la Sociedad Alicantina. Con el patrocinio de la CAM han realizado durante los últimos veinte años una intensa labor de divulgación científica dirigida a todas las edades. Un trabajo de años, de inculcar una curiosidad científica y un espíritu crítico en la sociedad, sufre una bofetada sin manos, al acoger la Universidad a un grupo de personas que representa a una superchería ya caduca pero que rebrota en tiempos de crisis de la mano de los desalmados.
Sr. Rector le rogaría que impidiera este desaguisado y que no permitiera la utilización de la Universidad de Alicante como un foco de emisión de pseudociencias y superchería.
Quedo a su disposición, atentamente.
Emilio J. Alfaro
Presidente de la Sociedad Española de Astronomía
confesé que Cristina Garmendia se estaba convirtiendo en mi Ministra favorita, desplazando a base de incoherencias y despropósitos a mi anterior punto de mira, la ministra Angeles González-Sinde.Recojo esta cita del blog La Aldea Irreductible, donde, en otro post, se realiza una recopilación impecable de los dichos y desdichos de la ministra. Recomiendo su lectura para situarse en el caótico contexto en el que nos encontramos.