martes, 15 de mayo de 2012

El Presidente del País de los Horrores

Compartido desde el blog de un profesor de secundaria:
http://elhombrebizantino.wordpress.com/2012/04/22/el-presidente-del-pas-de-los-horrores/

Querido señor Presidente: es usted un hijo de puta. Usted y sus ministros. Se lo digo así, de entrada, porque sé que nunca va a leerme, como nunca lee usted libros, ni nada más que periódicos deportivos como usted mismo ha confirmado, jactándose, como buen español de ser un ignorante. No se engañe, por eso lo han votado tanta gente. Perdonen los demás el exabrupto, pero es que está demostrado que somos lo que nuestros padres nos han educado, y si usted y sus ministros son como son, es porque sus madres muy bien no lo han hecho. A pesar de los colegios de pago, de pertenecer a la oligarquía de épocas dictatoriales, etc.

Verá usted, señor presidente. Lo que más me molesta no es que usted sea un bastardo malnacido, sino un ignorante, y sobre todo un mentiroso. Se presentó a unas elecciones diciendo que no haría cosas que ahora hace. Dijo hace tiempo que la posibilidad de una amnistía fiscal le parecía injusta y absurda, y no ha tardado ni tres meses en recurrir a esta medida de forma injusta y absurda, como señala el diputado de IU Alberto Garzón al que usted y sus secuaces ningunean como a cualquier otro que no sea seguidor suyo. Ésa es la democracia que ustedes entienden, ignorar a los representantes de la ciudadanía que no les afín. Usted dijo que la Sanidad y la Educación no se tocaban, y la han tocado pero bien. A la banca nada, y eso que los grandes expertos en economía señalan que, o le metemos mano a sus amigos de las finanzas, o nos vamos a pique.

Le voy a explicar unas cuantas cosas dado que usted es un ignorante que lee prensa deportiva en lugar de libros de historia, economía o política. Durante los años 20 hubo gente que tuvo la genial idea de crecer mucho, por encima de sus posibilidades como ahora tienen ustedes tan de moda decirnos. Tanto que incluso a Churchill, para salir de la situación de postguerra, se le ocurrió revalorizar la libra, lo que trajo bajada de sueldos y aumento de las horas de trabajo. No sólo no se creció por encima de lo esperado sino que destruyó la posibilidad de crear un modelo sostenible de crecimiento basado en el consumo, lo que permite terciarizar una economía y hacerla verdaderamente competitiva. Eso es ser un país desarrollado y no ganar mundiales de fútbol. Cuando llegó la crisis del 29 y la posterior recesión mundial en los 30, en un país tan poco sospechoso de socialista, comunista o lo que ustedes quieran, como EEUU, decidieron adoptar una cosa llamada New Deal, que consistió, entre otras cosas, en subir los sueldos y bajar las horas de trabajo. Como consecuencia, había más puestos de trabajo para cubrir esas horas de menos, y los que salían de su trabajo lo invertían en consumo, lo que reactivó la economía y permitió al país dar un definitivo empujón hacia arriba para salir victorioso de una Guerra Mundial que libró en tres continentes.

Por si usted no lo sabe, las medidas que está ejecutando han conseguido lo contrario. Hablo en pasado porque tal vez no lo sepa, pero no hay nada nuevo en los famosos "recortes". Argentina, Chile, Polonia, Rusia y así hasta un largo etc de países engrosan una horrible lista de fracasos de las políticas neoliberales de Milton Friedman y el Consenso de Washington que desde los 70 llevan intentando hacernos creer que sumergir a un país en el shock económico es una salida a la crisis. Jamás las medidas de la Escuela de Chicago han funcionado. Jamás un país ha salido de la crisis de esa forma. Jamás una sociedad se ha beneficiado de ello. Por el contrario, ha generado suicidios, deterioro del Estado del Bienestar (que ustedes insisten en decir que se ha terminado mientras vemos cómo crece y se desarrolla en otros países de nuestro entorno) y ha destruido el futuro de numerosas generaciones.

Usted miente, señor Presidente, y es sumamente peligroso. Porque el anterior era un inútil, pero usted es un pirómano en mitad de un incendio. El otro creía vivir en el País de las Maravillas y usted nos está sumiendo en el País de los Horrores. Toda política fiscal que no se base en la generación de riqueza, toda medida relativa al empresariado que no atienda prioritariamente a las empresas que cotizan más del 60% de sus ganancias en forma de sueldos e impuestos en España (y no Repsol, que solamente invierte un 20% y ahora la defienden como española; hay empresas extranjeras que reparten más beneficios al conjunto del país), todo lo que no sea alumbrar un futuro basado en la investigación y no en el trabajo precario, es destruir el futuro del país. A usted y sus secuaces se les llena la boca diciendo que hay que fomentar el emprendedorismo, y en lugar de ello desarrollan un plan basándose en los ideales especulativos de los dirigentes de la CEOE cuyo historial de empresas arruinadas por la especulación de la que ellos salen indemnes mientras el Estado se hace cargo de los parados que dejan es absolutamente bochornosa. Eliminan de todo plan de emprendedores la posibilidad del emprendedor social y generan únicamente una nueva casta de tiburones amparados en una reforma laboral neofeudal.

Ustedes se olvidan que los países desarrollados como EEUU, Alemania, Francia, etc., invierten entre el 2’6 y el 3’4% del PIB en I+D+I. España no sólo necesita un esfuerzo superior (en torno al 6%) para ponerse a su altura sino que ustedes nos bajan la inversión del 1’3% al 0’9%. Para entendernos, usted que sólo lee sobre deportes, es la diferencia entre inventar un coche, y fabricarlo. Quien lo inventa tiene los beneficios de todos y cada uno de los coches que se venden. Quien lo fabrica sólo de las unidades que salen de su fabrica. ¿Dónde se inventan los coches? En Alemania, por citar un caso. ¿Dónde se fabrican? En España, Polonia o Rumania. Es evidente de quiénes estamos más cerca, pues. Al darle el hachazo que usted le ha dado a la investigación nos condena a ser un país de camareros, portaequipajes, y por supuesto de trabajadores poco o nada cualificados que trabajemos para empresas extranjeras a sueldos miserables mientras tenemos la moneda de los países con mejor calidad de vida. Si seguimos en el euro es para vivir como ellos, no para que ustedes nos hagan vivir como en Botsuana con precios de París.

Usted nos está suicidando económicamente. Tal vez no sepa quién es Paul Kruggman, pero es Premio Nobel de Economía. Para él es evidente que usted nos miente o no quiere darse cuenta de que no estamos ni siquiera en recesión, sino en fase de depresión, y sus medidas nos hunden cada vez más. Ha aceptado ser el banco de pruebas del FMI, cuyas medidas ya arruinaron a varios países, pregunte si no por Grecia o Italia donde están fracasando estrepitosamente. Usted no le dice a la gente que estamos metidos en una III Guerra Mundial cuyas armas no son de fuego, sino que tienen a forma de experimentos socio-económicos, donde los tanques son agencias de calificación de la deuda, donde los países utilizan a los ciudadanos para intereses ajenos a estos, y donde, al final, la gente está muriendo y sufriendo, como en cualquier guerra. Usted nos dice que es bueno meter a cuarenta alumnos por clase, que es bueno que haya menos profesores, menos médicos, menos atención sanitaria, y a veces pienso que simplemente usted es gilipollas, que no puede ser que actúe con maldad. Y créame, lo sigo pensando. Los malos seguramente son otros, usted no tiene la inteligencia suficiente para darse cuenta de todo eso. Sí la tiene, en cambio, para saber que todo esto puede traer revueltas sociales, agitación en la calle. Por eso va a aprobar una medida por la cual será terrorismo  y condena criminal resistirse a la voluntad del Gobierno expresada en sus brazos de coerción, es decir, al policía. Como yo le estoy diciendo esto, seguramente me acusará de terrorismo por incitar a la gente a decirle a usted las verdades a la cara.

Señor Presidente, usted no quiere decirlo porque la Führer Merkel le amenaza desde el IV Reich que se ha instalado. No es una exageración, oiga, que lo dice hasta el Financial Times que como todo el mundo sabe es muy de izquierdas sin duda. Estamos metidos en mitad de una III Guerra Mundial, vuelvo a repetírselo, y no es una idea únicamente mía, sino de gente de esa que ha estudiado, tiene doctorados, ha dado clase en varias universidades, ha viajado por el mundo, ha leído mucho, mucho, habla varios idiomas, ha vivido diferentes procesos de crisis y recuperación, y a algunos también les gustan los deportes. Pero también ven que ustedes nos metieron una primera fase de Movimientos Financieros que ahogaron nuestra economía y ahora nos meten en una fase de Posiciones para hundirnos en el shock, en el miedo, en la angustia.

Solo le deseo que si algún día la sociedad se rebela, salimos a la calle, tomamos los poderes públicos, proclamamos una Asamblea Constituyente, convocamos un referéndum sobre la forma de Estado, disolvemos los partidos actuales y los obligamos a refundarse en partidos que atiendan a las ideologías políticas y no a las económicas, establecemos un sistema de elecciones realmente democráticas, nos salimos de la moneda alemana (llamada también euro) y establecemos pactos bilaterales con los países importantes, invertimos en educación e investigación. Si todo eso pasa y empieza con una mecha que la sociedad enciende. Si pasa y asaltamos su palacete en la Moncloa, ojalá usted esté ya camino del exilio en Berlín.

O lo va a pasar mal. Muy mal.
Había que compartirlo...

miércoles, 25 de abril de 2012

#sinciencia

Hay muchas cosas que se pueden hacer si se invierte en ciencia. Hay muchas cosas que pueden ocurrir si nos quedamos #sinciencia. Ninguna buena.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Huelga, porque es necesario

Mañana está convocada la sexta huelga de la democracia. No importa quién la convoque (al fin y al cabo, alguien la tiene que convocar), sino por qué se convoca. No sólo la reforma laboral (ominosa), sino todo lo que nos han estado colando por detrás. Y para los investigadores, el tijeretazo tras tijeretazo a la I+D. Hay motivos de sobra y hay que ser coherentes.

Así que mañana yo no estaré en mi puesto de trabajo, y sí estaré en la calle. Y además haré muy poco gasto, lo mínimo para no ducharme con agua fría y no tener que encender una vela por la noche.

martes, 28 de febrero de 2012

¡Ya está bien!

Pero hay algo más que en mi opinión no se nos puede pasar desapercibido. Hace unos días el ministro de Economía y Competitividad Luis de Guindos afirmó que “el capital riesgo debe financiar la ciencia” y justificó la transformación del Ministerio de Ciencia y Tecnología en una Secretaría de Estado dentro del de su ministerio diciendo que “ello obedece a un planteamiento simple donde la ciencia no sea algo abstracto sin frutos perceptibles y tangibles” (4). Independientemente que el “capital riesgo” sea o no capaz de financiar adecuadamente la ciencia, creo que estas palabras llevan una carga de profundidad muy peligrosa. Con ellas el ministro está tratando de enfrentar a los ciudadanos con nuestro colectivo, presentándonos como un grupo de derrochadores de dinero público. Se nos está desprestigiando. Esta vez nos está tocando a nosotros, y frente a esto (y no sólo a las reducciones de presupuesto) también deberíamos actuar.
Extraído de Difundiendo. Ya está bien de que nos tomen el pelo. Una vuelta de tuerca más, ya sin disimular. Aquí lo que vale es el ladrillo y los bancos saneaditos, nada de crear conocimiento, no sea que la gente se ponga a pensar por su cuenta.
Ignorantes, mentirosos, manipuladores. No sois más que sepulcros blanqueados, y esto lo deberíais saber bien.

lunes, 23 de enero de 2012

La ciencia que se hace con cero plazas

La manera de gestionar la ciencia en este país ha sido como un barco sin rumbo en el mar de los intereses electorales (qué bonito me ha quedado). Ahora se trata de salvar la flota echando por la borda todo aquello que no se considera importante. De hecho, la ciencia no es que se haya quedado sin velas, es que se acaba de quedar casi sin barco. Otros lo saben explicar mucho mejor, y han hecho un alegórico vídeo sobre esa ciencia que pretende hacerse con cero plazas.
Existen muchas formas de criticar que vivimos en un país que prefiere carreras de coches a biomedicina. Que prefiere ver aeropuertos sin aviones que laboratorios con científicos.
El texto y vídeo en Sonicando: "La ciencia que se hace con cero plazas"

domingo, 11 de diciembre de 2011

¿Colapso científico?

Esta es otra entrada para protestar contra el sistema. Voy avisando.

Hace una semana participé en mi primera oposición, por una plaza de Científico Titular del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas). Abreviando, el CSIC es el mayor institución científica español, y agrupa a más de 130 centros de investigación. Este año se han abierto 30 plazas de acceso a este puesto de investigador funcionario, sólo 30. Nos hemos encontrado además con que el perfil (el tipo de especialización que se solicita) era tan amplio, que cada plaza iba a varios centros de investigación. Es decir, el investigador que consiguiese la plaza, elegía centro y el resto se quedaba sin investigador este año.

Pero lo extraordinario del caso es que a cada plaza se han presentado muchos más candidatos que otros años, según me han dicho. En mi caso, fuimos 16, pero en otros casos al parecer superaban la veintena. Esto no parece nada, al lado de otras oposiciones, pero hay que tener en cuenta que a estas plazas se presenta gente con:
  • Título de doctor.
  • Experiencia investigadora relativamente larga (generalizando, de 3 a 10 años desde la obtención del título de doctor).
  • Currículo muy trillado en investigación y, en muchos casos, docencia y otros temas.
Estas oposiciones tienen una primera parte de exposición y defensa del currículo (concurso) y una segunda parte de exposición y defensa de un proyecto de investigación (oposición). Al parecer, es muy usual que la oposición se decida en la primera parte, que vale 20 puntos, con un candidato superando en más de 3 puntos a los demás. Teniendo en cuenta que el segundo ejercicio vale 10 puntos, queda prácticamente decidido. Pues bien, este año se está dando el caso (y ocurrió en la oposición a la que me presenté), que pasamos 4 a la segunda fase dentro de un intervalo de sólo 1 punto, con lo que todo se decidió en la segunda fase (no gané, pero quedé en un honroso tercer puesto).

La moraleja de todo esto es doble:
  • La cosa está muy mala en la investigación española. Hace poco no es que lloviesen las plazas, pero se convocaban bastantes más y los centros de investigación, mal que bien, iban renovando o incrementando su personal investigador titular. Que tantos centros tengan que conformarse con compartir una plaza y que los perfiles sean tan amplios es mala señal. Quiere decir que esos centros merecen la plaza (el CSIC somete a evaluaciones a todo el mundo, y quien demuestra que vale, consigue recursos), pero que no se pueden sacar plazas para todos.
  • Hay mucha inquietud sobre el futuro entre los investigadores. Antes, era usual que se presentasen investigadores sin mucho currículo para adquirir experiencia, pero pocos realmente competían por la plaza. En este caso, gran parte de los candidatos tienen un buen CV, y prácticamente la mitad podrían conseguir la plaza cómodamente en otra situación.
¿Cuáles son las consecuencias? Una conversación recurrente con muchos candidatos era sobre abandonar el país o la investigación. Con los recursos para investigación en descenso y sin que lo que se ha logrado en los últimos años se haya podido afianzar bien, hay un pesimismo latente que puede ser mortal para la investigación española.

Ellos también migran.

La situación no tiene aspecto de que vaya a mejorar. Ni siquiera se sabe lo que va a ser del Ministerio de Ciencia e Innovación. El mayor peligro es la hipocresía que hemos vivido y que seguramente sigamos sufriendo, con nuestros políticos alabando la creación de un nuevo sistema basado en la innovación en vez del sistema especulativo-constructor. Nada más que palabras. Más investigación significa más emprendedores que producen más puestos de trabajo. Desgraciadamente, emprendedor en este país es otra cosa.

Si ya lo decía yo...

martes, 9 de agosto de 2011

Una escapada espiritual

El Camino de Santiago, una senda miles de veces hoyada, en busca de la tumba del apóstol. Lo acabo de recorrer en bicicleta con otros tres colegas, desde tierras leonesas. Lo recomiendo. Han sido seis días estupendos, desde los llanos maragatos y las vegas bercianas hasta las corredoiras gallegas. Ahora tengo incluso una hermosa compostela, galardón de la hazaña.



Escribo esta entrada a raíz de un artículo titulado "Hay espiritualidad sin religión", en el que el autor propone que lo que entendemos como espiritualidad (por ejemplo, preguntarnos por el sentido de la vida), no requiere seguir una religión. Ni siquiera hace falta ser deísta. Coincido completamente con esta idea.



El Camino ha sido una experiencia plenamente espiritual, y sin necesitar para nada la religión. De hecho, siento que el Camino es mucho más ligero sin el lastre de la religión. Llegué a Santiago sin necesitar la motivación de antiguas leyendas. Amistad, esfuerzo, imaginación, esas fueron mis motivaciones, y bastante satisfactorias.



Y un poco de fantasía porque, viendo ciertos lugares, ¿quién no creería ver trasgos o meigas acechando entre los líquenes y el musgo?